Archivos del mes: 26 junio 2012

El perfil del comprador de viviendas en Denia

La prensa se hace eco estos días de un estudio llevado a cabo por una prestigiosa inmobiliaria internacional sobre el perfil del comprador de casas, a lo largo de 2011.
Destaca el informe que las dos razones principales que inducen a la compra de una casa son la necesidad inmediata de […]

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El precio de la vivienda seguirá cayendo.

El precio de la vivienda seguirá cayendo..

Según un Informe de Estándar&Poors el precio d ela vivienda seguirá a la baja de forma muy pronunciada durante, al menos, cuatro años más. La Agencia de calificación recuerda que la vivienda en España subió un 150% (entre los años 2000 y 2008) pero sólo ha bajado un 22%.

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Antonio Baños: “La economía se ha convertido en un dogma y una iglesia”

Entrevista a Antonio Baños.

Cuidado con el rebrote del rencor entre europeos

Cuidado con el rebrote del rencor entre europeos
Crece la desconfianza entre países y hacia las instituciones comunitarias.
Los analistas alertan de que estos sentimientos obstaculizarán las soluciones a la crisis

Ver noticia completa en El País

Economía. No nos salvamos.

Economía. No nos salvamos.

Televisión española anunciaba hoy que la deuda pública española había alcanzado los 774.549 millones de euros, a un ritmo de crecimiento -durante los tres primeros meses del año- de 436 millones por día. Esto significa una remontada de 39.588 millones más con respecto al trimestre anterior (734.961.000 a 31 de diciembre), a pesar de los programas de ajuste que han llevando a cabo Gobierno central y autonómicos durante este periodo, y del 100% desde el 2008 – el estallido de la crisis- cuando sólo representaba el 35,8% del producto interior bruto). Y esta cantidad no incluye los 100.000 millones prometidos por Europa el sábado pasado, destinados a sanear la banca española.
Este endeudamiento representa el 72,1 % del PIB (unos 1.062.591 millones), el nivel más alto desde hace casi un siglo (76,7% en 1913). Aunque no es mucho si lo comparamos con el mayor nivel de deuda pública alcanzado, según el FMI, del 162% que se alcanzó en 1880, tras el pánico bancario que produjo la fuerte concentración del riesgo crediticio en el sector ferrocarril (el ladrillo de ahora), lo que provocó el hundimiento del sector financiero (de 60 bancos existentes solo sobrevivieron una quincena). El Gobierno además presagia que llegaremos a un 79,8% del Producto Interior Bruto (PIB) a finales de año (superaremos el nivel de 1913).
Si repartimos esta carga entre la población de España salimos a más de 16.500 euros por cada español. Pero si lo repartimos sólo entre la población productiva, la cifra resultante es de escándalo.
Estos cálculos nos llevan necesariamente a una situación de impago (nada raro para una nación que ha quebrado unas 13 veces desde 1800).

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Pisos en Denia a 600 euros o como viajar en el tiempo

Pisos en Denia a 600 euros o como viajar en el tiempo

Hace unos días El País publicaba un artículo, firmado por 3 prestigiosos catedráticos españoles emigrados al extranjero, en el que se criticaba el fuerte ataque de victimísmo que está sufriendo la sociedad española, como respuesta a la dura negociación económica con Bruselas: Europa no nos quiere, el BCE no nos ayuda, nosotros hemos hecho nuestros deberes, nos tienen manía…

Los profesores (de economía para mas señas) demuestran en su artículo como esta falacia, tan enraizada en la mentalidad española, no tiene ningún fundamento: tras varios años de crisis nadie en España ha conseguido levantar cabeza, los bancos cada vez están más hundidos, las reformas y ajustes de los diferentes Gobiernos no han conseguido más que agudizar el desasosiego de los mercados y las mentiras contables y de todo tipo de los gobiernos autonómicos (y centrales) demuestran que, en nuestro país, el desequilibrio estructural y constitucional es mucho más que una anécdota.

Es obvio que nadie en España ha hecho los deberes o, al menos, nadie los ha hecho bien; Europa, en cambio, ha demostrado una gran comprensión hacia nosotros -y la continúa manifestando-, con su paciencia infinita ante tanta mentira o concediéndonos créditos blandos, como el último de 100.000 millones, a pesar de las críticas crecientes de algunos sectores políticos españoles, que sólo ven en estas ayudas financieras la mano negra  de la gran banca europea, que sólo busca (dicen ellos), con sus oportunistas operaciones monetarias, sacar más leña del árbol caído.

Algunas voces, en un tono cada vez más airado, exigen mano dura con nuestros socios. El orgullo español (somos pobres pero vanidosos) amenaza con abandonar el euro si nuestros “amigos” no se avienen a razones, olvidando que pertenecemos a un club supranacional que (a pesar de sus sombras, dudas y contradicciones) tiene sus propias reglas, forjadas al calor de muchos años de democracias y de respetos mutuos, y sin parecido alguno con las nuestras, nacidas de un mundo donde algunos sobreviven gracias a la estafa y al engaño y donde la simple expectativa de honradez levanta sonrisas (al menos entre ciertos estamentos). Dicen estas voces que la salida del euro aumentaría nuestro margen de maniobra y nuestra competitividad. Que eliminaríamos de inmediato toda la deuda pública y privada. Y que (finalmente el broche) con nuestro portazo dejaríamos con cara de tonto a nuestros ricos socios europeos. Otra machada tan inútil como paranoica.

Ocurriría exactamente al revés: la salida del euro significaría una devaluación monetaria tan significativa que, en sus primeros momentos, rondaría el 60%, con lo que las importaciones (sobre todo tecnología e hidrocarburos) se convertirían en inasequibles para el ciudadano medio, la mayoría de los bancos quebrarían y se imposibilitaría, para siempre, la devolución de la deuda pública y privada. Y lo que es peor, en un mundo cada vez más globalizado, seríamos expulsados del único club que nos ha admitido y que es, para más INRI, nuestro escenario natural. Con lo que, en consecuencia, la famosa competividad no sólo no aumentaría sino que disminuiría: y sin mercados nos tendríamos que comer nuestros propios pepinos y tomates. Y, que sepamos, de la autarquía y el aislacionismo nadie ha sobrevivido. Sería la vuelta a los tristes años 50.

A los nostálgicos de los viajes al pasado habría que preguntarles: ¿le gustaría volver a un tiempo donde nuestros hijos, desnutridos y con la cara llena de mocos, bebían leche de polvo procedente de ayudas internacionales?; ¿a un tiempo donde nuestros únicos viajes al extranjero eran a la vendimia francesa o de albañil a Alemania?. ¿A un tiempo en el que un piso en Denia costaba tan sólo 600 euros (100.000 pesetas), pero nadie lo podía comprar?

Intentemos convencer a Europa de que, aunque algunos se empeñen en demostrar lo contrario, ya NO somos un país de pícaros ladrones de gallinas. Y perdonen la expresión, pero es que nos va el futuro en ello, el nuestro y el de nuestros hijos.

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¿El Rescate a la banca bajará el precio de la vivienda?

¿El rescate que Bruselas aprobó el sábado pasado para la banca española va a traer consecuencias para el precio de la vivienda en la Costablanca?.

Depende.

En abril, el precio de la vivienda en la Comunidad Valenciana ya había bajado un 30% desde los valores máximos alcanzados en 2007, con un descenso acumulado de un 8,1% en el primer trimestre de 2012, lo que da una idea de la aceleración de la caída en sus últimas fases.

La banca, transformada (por necesidad) en la primera inmobiliaria del país, había jugado un papel muy importante en esta bajada de los precios, ofreciendo inmuebles como “gangas y chollos” a precios de hace 20 años, con rebajas de hasta el 55%. De hecho en Denia y comarca se podían (y se pueden) encontrar pisos a partir de 35.000 euros.

¿Pero que esconden estas “rebajas”?: Normalmente son pisos a reformar, sin ascensor, en barrios periféricos o en fincas con problemática social o con una antigüedad superior a 40 años. Para muchos de estos inmuebles su necesaria “actualización estructural” comporta unos dispendios que les aproxima al precio real de mercado de un piso por estrenar. No son, en consecuencia, “gangas” ni “chollos”.

La Banca, que se ha resistido hasta el momento a actualizar sus activos por razones obvias, parece que, con su obligado rescate, va a cambiar radicalmente de paradigma. Con cierta inmediatez y bajo la vigilancia de la troika europea, no le va a quedar más remedio que poner al día sus balances. Los pisos que todavía tienen valorados a precios de 2007 los van a tener que rebajar. Es una exigencia de la troika que traerá cola.

O no… depende de lo en serio que se tome la troika su trabajo.

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